Me aburrí del sexo - by Rodrigo Jarpa Schäcker

Compartimos una NOTA DE "EL DIVAN", escrita por Ps. Rodrigo Jarpa Schäcker, Magister en Psicología Clínica, Doctor en Sexualidad Humana, Fundador & Docente, Academia de Psicología & Bienestar. Miembro de la American Association of Sexuality Educators, Counselors and Therapists.

Me aburrí del sexo. ¡Sí! Me aburrí de que te sorprendas porque diga algo así.
Me aburrí de la falta de equidad, de la desigualdad y de que existan sexos, orientaciones y/o identidades sexuales mejores que otras. Me aburrí de la falta de respeto. Me aburrí de las infecciones de transmisión sexual y de que sigan aumentando. Me aburrí de que todavía el uso del condón no sea un “reflejo condicionado” cuando debe ser usado.
Me aburrí de la falta de educación sexual. Me aburrí de que sólo se hable de aparatos reproductores y no de afectos ni placer. Me aburrí de los embarazos no deseados. Me aburrí de los cuerpos deshabitados y sin derechos. Me aburrí de que el empoderamiento de la mujer sea la renuncia a lo femenino y la sobrevaloración de lo masculino.
Me aburrí de que cambiemos caca por mierda. Me aburrí de que pasáramos de los pecados y la culpa, a los trastornos y la angustia. Me aburrí de la idea de que el sexo sea la clave de la felicidad. Me aburrí de la ley del goce y del todo vale. Me aburrí del porno y de que una niña de 15 años me pregunte si es normal que no le guste tragarse el semen de su pololo, como lo hacen en las películas. Me aburrí del reggaeton y de la mujer cosa.
Me aburrí de que me digan tonto grave porque me aburrí del porno y el reggaeton. Me aburrí de que en mi país existan mujeres a las que les sacan los ojos y los femicidios sean pan de cada día. Me aburrí de las palabras “puta”, “perra” y “maraca”. Me aburrí de las recetas de cocina y los atajos a la felicidad en las revistas de papel couché. Me aburrí del placer supeditado a la satisfacción de los deberes cumplidos.
Me aburrí de los sexólogos de matinal perpetuando estereotipos y diciendo qué y cómo deberíamos vivir nuestra sexualidad. Me aburrí que la gente busque “la verdad” en los sexólogos de matinal. Me aburrí de hablarle a la “señora Juanita”. Me aburrí de que seamos tan malos postmodernos.Me aburrí de la obligación de la rutina de la “no-rutina” y la rutina de las obligaciones. Me aburrí de la “mentalidad Viagra”.
Me aburrí de que hablemos de “instinto sexual” o de una “necesidad básica/biológica/universal”. Me aburrí de la patologización, la medicalización y la macdonalización del sexo. Me aburrí de la evitación frenética del más mínimo dolor, angustia o malestar. Me aburrí de la reducción del sexo a lo que se hace con los genitales. Me aburrí del “falo centrismo”, del “coito centrismo” y todos los “rigidicismos”.
Me aburrí de “La Respuesta Sexual Humana”. Me aburrí del “Manual Diagnóstico & Estadístico de los Trastornos Mentales”. Me aburrí de que si un hombre eyacula antes de los 60 segundos, tenga eyaculación precoz. Me aburrí de que si “se demora mucho”, tenga eyaculación retardada”. Me aburrí de que si no tienes ganas seguido tienes un trastorno del deseo, y de que si son muchas pueda ser una adicción.
Me aburrí de tener la consulta llena. Me aburrí de discutir sobre el orgasmo vaginal versus el orgasmo clitorídeo. Me aburrí de que el sexo siempre implique un pene erecto. Me aburrí de que me pregunten si el tamaño importa. Me aburrí de que me pregunten si existe o no el punto G. Me aburrí de la obsesión por ser normales. Me aburrí de que los “cuerpos sexuales” sean algunos y no todos.
Me aburrí de que invisibilicemos la sexualidad de ciertos grupos de personas, ya sea en base a sus diferencias o a sus edades. Me aburrí de la “cirugía íntima femenina”, de las labioplastías o los blanqueamientos anales.
Espero que se me pase luego el aburrimiento, porque tenemos mucho por hacer para que el sexo deje de aburrir.